En Jurassic Park y Jurassic World, los dinosaurios fueron creados utilizando tecnología genética avanzada. Los científicos del parque recuperaron ADN antiguo encontrado dentro de mosquitos fosilizados en ámbar.
Cuando partes del ADN estaban incompletas, se usó material genético de otras especies modernas para reconstruir los segmentos faltantes. Este proceso permitió recrear a criaturas que habían estado extintas por más de 65 millones de años.
Aunque el objetivo era devolver a la vida especies reales, las mezclas genéticas resultaron en dinosaurios con comportamientos y características distintas a las originales, lo que llevó a desafíos y riesgos inesperados dentro del parque.